TRES DIAS CERCA DE “EL PARAÍSO”


LOS RUIZ-PEREA, JUNTOS DE NUEVO

Tuvieron que pasar casi once años para que pudiéramos reunirnos de nuevo los cinco hermanos Ruiz-Perea, y ese encuentro lo tuvimos en agosto de este año en una finca, Villamaría, muy cerca de “El Paraíso”.

Con un clima delicioso, muchas árboles, flores, espacio para correr los chicos,  y a ratos para jugar con los tíos;  al pié de la finca hay una loma desde donde se hace Canopy, y allá   fueron a lanzarse los mas valientes de la familia; y a poca distancia hay un sitio de lanzamiento de parapentistas, por lo cual tuvimos el gusto de observar unos quince parapentes a la vez, volando hacia el valle, en un hermoso espectáculo de colorido y coordinación.

La principal expectativa que teníamos era conocer a la hermosa Maria Camila, la hija de Nacho y Maria que nació en Buenos Aires y que, a excepción de Poly que había estado allá hacia unos días, aún no conocíamos, y por supuesto, volver a verlos a ellos y a mi hermoso Nicolás. Así pues que estábamos con la emoción de ese encuentro, que disfrutamos por tres cortos días, y que nos dejó una cierta nostalgia cuando tuvimos que regresar a nuestros respectivos destinos y despedirnos hasta dentro de mucho tiempo, de los Ruiz-Coral.

Tengo que decir que Maria Camila superó mis expectativas: Es una verdadera belleza, una mezcla de  parecido físico con su padre, y de gestos típicos de su madre.  Ojos grises como los de María y el mismo pelo rubio de ella.  De una ternura increíble, un poco esquiva igual que Nico, pero cuando cualquiera de los dos nenes sonríe, se ilumina el día.

Gracias Maria y Nacho por habernos regalado tres días  con  esos hijos adorables y una felicitación por la nueva sobrina tan espectacular. Ojalá podamos disfrutar nuevamente de todos ustedes sin que pase tanto tiempo.

En cuanto a las mellizas Antonia y Carlota, un terremoto es poco para describirlas: siempre están buscando juegos nuevos y travesuras qué vivir, gritan, corren, se suben, bajan acá y allá, se tiran a la piscina, vuelven a salir, pero generalmente solo entre ellas, en un grupo de dos cerrado, pues ellas se bastan y se sobran.

Nicolás está hermoso.  Yo diría que bastante tímido pero de una ternura y de un mimo con Nacho y Maria que da verdadero gusto verlos juntos.  Yo realmente hubiera querido poder  acercarme mas a él, compartir mas, pero tal vez el tiempo fué muy corto para haber podido entrar en confianza y para conocernos mas. Pero fué una delicia haberlo podido ver.  Te amo, mi Nico

Manu, tierna, pendiente de todo el que necesita algo o está en problemas. Bella como de costumbre. July, siempre observándolo todo más que interviniendo, con su linda sonrisa y su buen genio.

Esta vez también estuvieron con nosotros Guillermo y la tía Lucy, Martha, Martha Cecilia y la hermosa Lyah, y un día fueron Raúl, Adriana y Juan Camilo. Como siempre también, el traguito y la comida corrieron en forma desbordante.  Un día los tamales de Popa con ají de maní, otro el ya mítico asado de Poncho, esta vez incrementado con unos deliciosos y enormes camarones que había traído Guille desde Guayaquil, que Sandra preparó a la parrilla con  su exquisita manera de cocinar y que añadieron un ingrediente mas al delicioso y variado asado de Ponchito. El tercer día  tuvimos un sancocho preparado en leña, del cual, con decir que era sancocho ginebrino, no hay más nada que añadir.

El show después del asado lo tuvimos con Paty interpretando a Los Teletubys.  Se le ocurren unas cosas….con ella siempre hay ratos de risa y juerga. Los que estuvieron allá estarán pensando que hubo otro show protagonizado por mí el día que llegamos, pero del cual no creo que sea pertinente hablar (qué horror!!!!).

Tengo que reconocer que me sentía un poco extraña al estar junto a todos mis hermanos, pues hacia donde yo mirara, encontraba a alguno de ellos.  Y es un poco entendible, pues en casi once años, solo nos veíamos Ponchito y yo o algunas veces, con Anamaria.  Pero este derroche de Ruiz-Pereas por toda la finca era, aunque ya inusual, una cosa muy emocionante.  Más aún, porque nosotros tenemos la costumbre sonreírnos, de abrazarnos, a veces besarnos o tomarnos la mano cada vez que nos tropezamos andando por ahí.  Y no solo con los hermanos sino con los sobrinos.  Yo tenía hace tiempos un amigo que decía que no había visto familia donde más se besaran que la familia mía.

Desafortunadamente, y como casi siempre que nos reunimos, faltan unos u otros de nuestros hijos.  Generalmente los mayores, Marcelo, Paolo, Juan Pablo. Esta vez faltó también Jorge Alonso con July, Sarita y la bella Maria Belén. No se imaginan cómo nos hicieron de falta.

Va a ser como un sueño hecho realidad el día en que no tengamos que echar de menos a ninguno de nuestros hijos en esos paseos. Yo personalmente, me imagino ese día, sucediéndose durante un fin de año en  una finca del Quindío, posiblemente en Caracolí. Poncho, Poly, Anamaria y Nacho, se imaginan todos, pero todos, todos juntos disfrutando en ese lugar donde hemos pasado días inolvidables? Creo que yo viviría unos de los días más felices y con los que más he soñado en los últimos años.

BELÉN – Octubre 17, 2.010

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